viernes, 24 de agosto de 2012

Embarazadas y con cáncer




 
 
«estamos acostumbrados a que en los apartados de Sociedad y Sucesos aparezcan penalidades, sufrimientos y desgracias que impiden que nuestras vidas sean iluminadas y animadas por el testimonio y el ejemplo de estas valientes y santas mujeres»







Van apareciendo en algunos medios -sobre todo de Internet- los testimonios de madres capaces de dar todo por su familia y por sus hijos. Todo, hasta esta vida. Parece de leyenda, de otro tiempo, pero está ocurriendo. El Amor con que muchas madres quieren a sus hijos es capaz de todo. Y no en lugares lejanos; está ocurriendo muy cerquita de nosotros.

La primera en saltar a la palestra ha sido la italiana Chiara Corbella que quizás por el desenlace de la historia y los testimonios[i] con los que contamos la repercusión posterior ha sido mayor. A Chiara le diagnosticaron con 28 años un carcinoma en la lengua al quinto mes de embarazo. El deseo de Chiara y su marido Enrico de defender a su pequeño Francesco por encima de todo, les hizo retrasar el tratamiento para llevar adelante su maternidad.

Francesco nació sano, no como sus dos anteriores hermanos que murieron a las pocas horas de nacer tras detectarles graves malformaciones. Solo entonces, Chiara pudo comenzar su tratamiento, pero no superó el año de vida.

El funeral de Chiara no fue fúnebre si no que pasó a ser una gran fiesta en la que participaron más de mil personas. Su historia se ha extendido por la red y han proliferado los grupos relacionados en las redes sociales.

Tras su historia se ha llegado a definir a Chiara como una segunda Gianna Beretta Molla[ii]. La beata Gianna era pediatra y también italiana, que en 1962 y con 39 años -cuando estaba embarazada de su cuarto hijo- se le diagnosticó un tumor en el útero. Tras una necesaria intervención en la que Gianna pedía constantemente a los médicos que salvaran en todo caso la vida de su hija, nació Gianna Emanuella. Una semana después la madre moría entre muchos dolores. Este gesto hizo que el propio Pablo VI dijera de ella que se trataba “de una joven madre de la diócesis de Milán que, por dar la vida a su hija, sacrificaba, con meditada inmolación, la propia”.

Otro caso de otra joven italiana es el de Paola Bredda, que rechazó también el tratamiento para salvar la vida de su bebé, y vivió su vida como un verdadero Don recordando que "no hay mayor Amor que aquel de quien da la vida por los demás".

Pero no son los únicos casos sucedidos en Italia. De manera paralela al caso de Chiara, aquí en España, Bárbara Castro García, periodista de la delegación de medios del obispado de Córdoba ha seguido los pasos de Chiara y de Gianna eligiendo la vida de su hijo por encima de cualquier cosa. A sus 31 años y estando embarazada de su primer hijo a Bárbara se le diagnosticó un tumor en la lengua. Pese a que era necesario comenzar las pruebas y tratamientos, Bárbara lo tenía claro y le dijo a su marido que “nuestra hija nacería el día que Dios quisiera, ni un día antes…”

Efectivamente en la fecha prevista nació Barbarita pero a partir de ese día se incrementaron los dolores de su madre que finalmente la llevarían -ante la imposibilidad por parte de los médicos de hacer nada- al Cielo[iii].

Pero no todos los esfuerzos heroicos de las madres por sus hijos terminan con el mismo desenlace. Hay otros casos en los que no sólo las madres consiguieron sacar a su hijo adelante, sino que además vencieron su lucha contra el cáncer, como el de Erika Vandiver y su hija Rachel. Otros en los que tras el nacimiento del bebé y dar ese testimonio de valentía y defensa de la vida siguen en su lucha contra la enfermedad, como el caso de Donna y su hija Lily.  Y otros como en el caso de Stacy Crimm, en los que la donación fue tal que tras augurarle los médicos que era imposible que se quedara embarazada y errar en sus predicciones; se negó a recibir tratamiento de los tumores que tenía y consiguió tener en brazos a su hija Dottie unos momentos antes de morir.

Y hay más, María Pitman de Canadá, puede convertirse en “Mamá del Año” después de que le diagnosticaran un cáncer de pecho en su séptimo embarazo y pese a la insistencia de los médicos en que abortara decidió seguir adelante con la enfermedad y con el embarazo. Finalmente todo resultó bien, aunque no sin sufrimiento tras extirpársele el pecho en pleno embarazo y seguir con un tratamiento largo tras el nacimiento de su hija.

Lo mismo le ocurrió a Simone Calixto una médico brasileño de 39 años que a la vez que descubrió que estaba embarazada se le diagnosticó un cáncer de pecho. Además de que los médicos le aconsejaron que el aborto era lo más “seguro” pues su gestación incrementaba el tamaño del tumor en su pecho debido a las hormonas y los medicamentos del tratamiento contra el cáncer dañarían a la bebé; los médicos del mejor hospital de Ontario (donde residía) le indicaron que si no abortaba no podían ofrecerle el tratamiento necesario.

Finalmente encontró en su tierra natal el médico que estaba dispuesta a apostar por su vida y la de su hija y Melissa nació sana y a su madre posteriormente le extirparon el pecho y pudo seguir con el tratamiento.

Son mujeres, están embarazadas y tienen cáncer; pero luchan por salvar su vida y la de su bebé; y son cada vez más y están más felices de luchar por ello.

Pero todos estos ejemplos que salen a la luz y que son parte de muchas otras más madres que dan su vida por sus hijos, llaman la atención mucho más precisamente por la poca repercusión en los medios de comunicación generalistas. A falta de revistas y periódicos como El Caso estamos acostumbrados a que en los apartados de Sociedad y Sucesos aparezcan penalidades, sufrimientos y desgracias que impiden (¿concienzudamente?) que nuestras vidas sean iluminadas y animadas por el testimonio y el ejemplo de estas valientes y santas mujeres que no dejándose llevar por la comodidad, el bienestar e incluso el egoísmo, superando incluso los consejos –en ocasiones vehementes e ideologizados- de los médicos que nos “cuidan” saben elegir lo mejor en Verdad, para la Vida y en el Amor.


[i] Son numerosos los videos en You Tube sobre Chiara pero el más visitado es el de su testimonio junto con su marido Enrico: http://www.youtube.com/watch?v=ZpHOO3IU6Zc
 
[ii] Gianna fue beatificada por Juan Pablo II el 24 de abril de 1994. Su biografía y la homilía del Papa en su beatificación pueden consultarse en la web de la Santa Sede: http://www.vatican.va/news_services/liturgy/saints/ns_lit_doc_20040516_beretta-molla_sp.html
 
[iii] Muchos medios de información se han hecho eco de la historia de su compañera de profesión, y desde el mismo arzobispado en donde trabajaba se dejó ver en sus compañeros la cercanía y el cariño por la familia de Bárbara y el ejemplo de su vida: http://www.odisur.es/noticias/odisur/item/13563-ha-fallecido-nuestra-compa%C3%B1era-b%C3%A1rbara-castro-de-la-delegaci%C3%B3n-de-medios-de-comunicaci%C3%B3n-de-la-di%C3%B3cesis-de-c%C3%B3rdoba.html
 

miércoles, 6 de junio de 2012

Reflexión sobre la Resurrección

Como siempre que el Evangelio de la misa del día nos regala el pasaje de Marcos 12, tenemos la suerte de descubrir nuevos comentarios acerca de la realidad del Cielo y de la esperanza en la resurrección.
En este caso nuestro querido Papa Benedicto XVI indicaba cuando era Cardenal:
El cristianismo no promete tan sólo la salvación del alma, en un más allá cualquiera donde todos los valores y las cosas preciosas de este mundo desaparecerán como si se tratara de una escena que se hubiera construido en otro tiempo y que desaparece desde aquel momento. El cristianismo promete la eternidad de todo lo que se ha realizado en la tierra.
Dios conoce y ama a este hombre total que somos actualmente. Es, pues, inmortal lo que crece y se desarrolla en nuestra vida ya desde ahora. Es en nuestro cuerpo que sufrimos y que amamos, que esperamos, que experimentamos el gozo y la tristeza, que progresamos a lo largo del tiempo. Todo lo que se desarrolla así en nuestra vida de ahora, es lo que es imperecedero. Es pues, imperecedero lo que hemos llegado a ser en nuestro cuerpo, lo que ha crecido y madurado en el corazón de nuestra vida, unido a las cosas de este mundo. Es «el hombre total» tal cual está situado en este mundo, tal cual ha vivido y sufrido, el que un día será llevado a la eternidad de Dios y tendrá parte en Dios mismo, por la eternidad. Es esto lo que debe llenarnos de un gozo profundo.

Como se ve tampoco Ratzinger veía posible la separación en la Eternidad de aquello en lo que ponemos nuestro corazón, nuestro tiempo, nuestras fuerzas, nuestro esfuerzo y nuestro amor; pues es parte inseparable de nuestra Vida.
Ahora que cada uno encuentre en dónde se halla su corazón.

martes, 10 de abril de 2012

Consejos para el matrimonio

En un artículo publicado en Aciprensa por Gloria Elena Franco, encontramos sintetizado un buen manual de funcionamiento matrimonial. En 16 puntos orientados en un primer momento a superar y evitar las crisis matrimoniales, se contemplan aspectos tan fundamentales para el día a día que podemos utilizarlo como un buen test de control diario, para examinarnos cada día y saber cómo nos desenvolvemos.
Quizás no se trata de cumplir todos los días todos los puntos, pero sí al menos de considerarlos de manera que poco a poco vayan calando en nosotros y pasen a formar parte de nuestro actuar cotidiano. Como dirían los autores del libro que inspiró A prueba de fuego, se debe tener "la voluntad de convertir a nuestra pareja en el centro real de nuestra vida" :

1.- Tiempo de oro
Dedícale tiempo al otro pero no confundas la calidad con la cantidad.

2.- Salidas frecuentes
Sal con tu cónyuge con alguna frecuencia. No te limites a "sacar" a tu mujer de casa, preocúpate de "salir con ella" a algo que le agrade.

3.- Oír y escuchar
Cuando él-ella te hable, no te limites a oír, deja de trabajar, o deja el periódico a un lado, mírale a los ojos. Él o ella se enterará de que te escucha.

4.-Como novios
Mantén viva la ilusión del primer día de noviazgo. Conquístale a diario. Preocúpate de tu arreglo personal.

5.-Buenos recuerdos
Recuerda con frecuencia los momentos felices compartidos por los dos.

6.- Sueños de enamorados
Sueña como los enamorados pero ten los pies en tierra como los esposos.

7.- De cara al futuro
Haz planes de futuro que te ayuden a mejorar el presente.

8.-"No hay otro como tú"
Hazte sentir al otro como necesario en la relación conyugal. Busca su compañía.

9.-La importancia de las celebraciones
Recuerda las fechas importantes. Si las celebráis juntos, ¡mejor!

10.- "¡Ayúdame!"
Pide a tu cónyuge soluciones prácticas para tus problemas: puede ayudarte mucho y además servirá para uniros.

11.-Siempre alabanzas
No le critiques ante las amistades, menos aún cuando no esté presente.

12.-"Es una sorpresa"
Sorpréndela con pequeños detalles inesperados: un regalo, una cena especial, una noticia agradable, unas flores, el vestido que le gusta.

13.-"Venía pensando en ti"
Búscale a él o a ella al llegar a casa. Le encantará saber que vienes pensando en él.

14.-Un beso al despedirse
No olvides despedirte antes de salir. Un beso todos los días es una práctica muy recomendable

15.- Con la verdad por delante
Sé siempre sincero pero no lo manifiestes de forma desagradable.

16.- "Quiero estar contigo"
Prefiere a tu cónyuge antes que a las amistades, demuéstraselo a menudo.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Oración por los bebés que están por nacer


Tú que cuando estabas en el vientre de María con Tu compañía la ayudaste a comprender.

Tú que ibas creciendo y con amor te cobijabas pidiéndole a Dios Padre nuestra fe fortalecer.

Tú que cuando fueron a ayudarla a Isabel, Juan reconocía Tu divinidad de Rey.

Tú, abre estos ojos, haz que puedan comprender.
María ya sabia que Tú un día partirías y que Ella aceptaría con amor Tu voluntad, por eso mientras pudo tenerte dentro de Ella gozaba Tu presencia exenta de ansiedad.

Que sea Tu vida chiquita la que enseñe a perdonar, que sea Tu vida pequeña la que cuide a las demás, que todos los “ por nacer” hallen en Tu querer refugio, amor y ternura.

Haz que te puedan ver.

Jesús, hijo y hermano, Jesús, Padre y Amor,
Jesús, danos la mano, Jesús, borra el dolor.

Jesús, Dios encarnado,
Jesús, Dios y hermano,
Jesús por nacer.
Jesús con María,
Jesús peregrino,
Jesús de la Vida,
Jesús salvación,
Jesús Dios y humano,
salva a los hermanos,
que están por nacer.

Amén

domingo, 20 de noviembre de 2011

No es Dios de muertos, sino de vivos

"El cuerpo es precioso a los ojos de Dios, es lo más amado entre todas sus obras, por lo que es natural que quiera salvarlo. Nosotros llamaríamos «obrero de lo inútil» al que construyera una casa para derruirla seguidamente o para dejarla que se estropeara. De la misma manera, ¿no reprocharíamos a Dios que creara un cuerpo inútilmente?. Pero no, el Inmortal no es así. En verdad, Dios ha llamado al cuerpo a renacer y le ha prometido la vida eterna.
Porque la buena noticia de la salvación del hombre incumbe también al cuerpo. En efecto, ¿qué es el hombre sino un ser viviente dotado de inteligencia, compuesto por alma y cuerpo? ¿Acaso constituye el alma por sí sola al hombre? ¿Se llama «hombre» al solo cuerpo? Si, pues, ninguno de estos dos elementos es por sí solo el hombre, es porque el hombre está formado por la unión de los dos elementos. Es a este hombre total al que Dios ha llamado a la vida y a la resurrección, y no tan sólo a una parte. ¿No sería, pues, absurdo, ya que existen los dos aspectos en la misma realidad, que uno se salve y otro no?"
San Justino
Era samaritano de origen, convertido a la fe, abre una escuela en Roma; escribe en defensa del cristianismo y muere mártir (+ 163)

martes, 4 de octubre de 2011

Hasta que la muerte os separe ¿realmente?

Aportando más ideas al desarrollo de uno de los objetos de este blog: el matrimonio para siempre; traigo una reflexión de la wiki de Aciprensa que os invito a visitar.
Hablando -cómo no- del Cielo dice lo siguiente:

(4) Los teólogos distinguen el objeto primario y secundario de la visión beatífica. El objeto primario es Dios mismo tal como es. El bendito ve la Esencia Divina por intuición directa y, por la absoluta simplicidad de Dios, ellos necesariamente ven todas Sus perfecciones y las tres Personas de la Trinidad. [...] Las cosas finitas no son necesariamente vistas por los benditos, aunque sean un objeto actual de la voluntad de Dios. Mucho menos son ellos un objeto necesario de visión en tanto ellos son meros objetos posibles de la voluntad Divina. Consecuentemente, los benditos tienen un conocimiento distinto de cosas individuales posibles sólo en tanto Dios desea entregar ese conocimiento. Por ende, si Dios lo deseara, un alma bendita podría ver la Esencia Divina sin ver en Ella la posibilidad de ninguna creatura individual en particular. Pero, de hecho, siempre hay conexión entre la visión beatífica y un conocimiento de varias cosas externas a Dios, tanto de lo posible, como de lo actual. Todas estas cosas, consideradas colectivamente, constituyen el objeto secundario de la visión beatífica.
El alma bendita ve estos objetos secundarios en Dios ya sea directamente (formaliter) o en tanto Dios es su causa (causaliter). Ve en Dios directamente lo que sea que la visión beatífica desvele a su contemplación sin la ayuda de ninguna imagen mental (species impressa). En Dios, así en su causa, el alma ve todas aquellas cosas las cuales percibe con la ayuda de una imagen mental creada, un modo de percepción otorgada por Dios como un complemento natural de la visión beatífica. El número de objetos vistos directamente en Dios no puede ser aumentado a no ser que la misma visión beatífica sea intensificada; pero el número de cosas vistas en Dios como su causa, pueden ser mayor o menor, o puede variar sin ningún cambio correspondiente en la visión misma.
El objeto secundario de la visión beatífica abarca todo aquello que el bendito pueda tener un interés razonable en conocer. Incluye, en primer lugar, todos los misterios que el alma creía mientras vivía en este mundo Más aún, los benditos se ven entre sí y se regocijan en la compañía de aquellos que la muerte los separó. La veneración otorgada a ellos en esta vida y las oraciones dirigidas a ellos son conocidas también por los benditos. Todo lo que hemos dicho hasta ahora sobre el objeto secundario de la visión beatífica es una enseñanza común y confiable de los teólogos.

Parece clara la idea de que en el Cielo, la visión beatífica no supone únicamente la contemplación de Dios, si no de todo aquello que Él desea y le rodea; incluído aquí todo aquello que ha ayudado a encontrarle y a seguirle en el camino "terreno".
Es reseñable -y no me aguanto a decirlo- que incida en que "la visión abarca todo aquello que el bendito pueda tener un interés razonable en conocer"... ¿y qué será lo que puede tener interés estando en el Cielo? ¡Que cada cual lo reflexione!

domingo, 5 de junio de 2011

Oración para esposos


Señor: haz de nuestro hogar un sitio de tu amor.
Que no haya injuria porque Tú nos das comprensión.
Que no haya amargura porque Tú nos bendices.
Que no haya egoísmo porque Tú nos alientas.
Que no haya rencor porque Tú nos das el perdón.
Que no haya abandono porque Tú estás con nosotros.
Que sepamos marchar hacia Ti en nuestro diario vivir.
Que cada mañana amanezca un día más de entrega y sacrificio.
Que cada noche nos encuentre con más amor de esposos.
Haz, Señor, de nuestras vidas que quisiste unir
una página llena de Ti.
Haz, Señor, de nuestros hijos, lo que Tú anhelas:
ayúdanos a educarles y orientarles por el camino.
Que nos esforcemos en el consuelo mutuo.
Que hagamos del amor un motivo para amarte más.
Que demos lo mejor de nosotros para ser felices en el hogar.
Que cuando amanezca el gran día de ir a tu encuentro
nos concedas el hallarnos unidos para siempre en Ti.
Amén.