jueves, 23 de diciembre de 2010

FELIZ NAVIDAD


Desde este blog quiero -a todos los que os cruceis por aquí- desearos de todo corazón una muy Feliz Navidad.

Que hagamos sitio en nuestras casas y en nuestros corazones al Niño Jesús que nace en un pobre pesebre y que la Luz de Belén ilumine nuestras vidas y las de los que nos rodean, especialmente en este intenso año que vamos a comenzar.

Un cordial abrazo

domingo, 19 de diciembre de 2010

¿En peligro de muerte?

Después de asistir a una charla sobre el Matrimonio en el Código de Derecho Canónico, querría incidir sobre un punto que en concreto llamó mucho mi atención.
Es revelador el texto del punto 1068 que reproduzco:
En peligro de muerte, si no pueden conseguirse otras pruebas, basta, a no ser que haya indicios en contra, la declaración de los contrayentes, bajo juramento según los casos, de que están bautizados y libres de todo impedimento.

¿Dos novios que en peligro de muerte decide casarse? ¿cómo se puede entender ésto? Si realmente el matrimonio perdiera su realidad en el cielo, ¿qué sentido tiene que dos personas en peligro de muerte (o al menos una de ellas) decidan casarse? ¿Para qué? ¿Para hacer el paripé? ¿Para repartir o ganar herencias? ¿Para que acto seguido, se separaran -por la muerte- para siempre?.

¿Por qué la Iglesia puede dar tanta facilidad para realizar el sacramento si realmente se trata de una excepción? ¿Qué necesidad tiene de fomentarlo de esta manera si su gesto no sirve, mas que para el cónyuge que continúa?
Sólo Dios lo sabe... sí, creo que Dios lo sabe y está deseando que lo sepamos...

domingo, 24 de octubre de 2010

Resurrección de la carne


Desde Familia en construcción; (en el apartado Familia y Eucaristía: libro blog); se expone un razonamiento que no quiero dejar pasar y deseo resaltar.
No es la primera vez que digo que de estos temas no se habla (o se habla muy poquito) en la Iglesia, por eso, ya que en este caso si se habla, y bien claro, me limito a transcribir una serie de ideas del apartado 14: La resurreción de la carne.

Sin repasarlo, me parece que haber oído esto antes... (he resaltado en negrita lo más revelador para el caso que nos ocupa, aunque el razonamiento de lo demás es necesario)

Según parece, la fórmula "resurrección de la carne" aparece por primera vez en el Símbolo romano antiguo para evitar la interpretación gnóstica de la resurrección.[...]
Por tanto, de ninguna manera queremos alejarnos de la Tradición al señalar la espiritualización de la carne. De hecho, si no hemos hecho otra cosa que hablar de ella es debido a que la adoptamos precisamente como palabra clave de la Historia de la Salvación. Por eso nos parece preocupante que en la actualidad se tienda a sustituir la fórmula "resurrección de la carne" por otra que no tiene fundamento en la tradición -la resurrección de los muertos-. Esta tendencia habría llegado a tener su influjo en la traducción al castellano y al alemán del Símbolo Apostólico, que tuvo lugar después del Concilio Vaticano II. La Congregación de la Doctrina de la Fe se dirigió a la Congregación para el Culto Divino comunicando que en "las traducciones futuras, que se presenten a la aprobación eclesiástica, se deberá mantener la traducción exacta original".

Pero hay un motivo ulterior por el que nos parece importantísimo rechazar la expresión "resurrección de los muertos". Tal fórmula no sólo no tiene asiento en la tradición sino que además supone adoptar un planteamiento antropológico de signo individualista y espiritualizante. El empleo de la expresión "resurrección de la carne", en cambio, supone que:

1.- Resucitará "esta carne", el mismo cuerpo que somos aquí en la tierra, aunque transformado.
2.- Resucitarán las personas también en sus relaciones de comunión con los demás, especialmente con los que están unidos por lazos de parentesco familiar o espiritual.

La diferencia es notable. Las personas resucitadas no son "almas en pena", sino miembros de un Cuerpo, el de Cristo, que conservan su identidad personal en un sentido pleno. No sólo no se pierden o funden en un todo que las aniquila, sino que siguen siendo ellos mismos y se reconocen en las personas a las que quieren. ¿Qué cielo sería el Cielo si en él no pudieramos encontrar a los miembros de nuestras familias? La resurrección de la carne es la de la familia. Es por tanto, el triunfo del amor.

viernes, 1 de octubre de 2010

Misma esperanza


Del Ritual del Matrimonio:




El Matrimonio deseado, preparado, celebrado y vivido cotidianamente a la luz de la fe, es aquel “que la Iglesia une, que la oblación confirma, que la bendición refrenda, que los ángeles proclaman, que el Padre tiene por válido… ¡Qué preciosa la unión entre dos fieles que tienen una misma esperanza, un mismo modo de vida y de servicio! Ambos son hijos de un mismo Padre, ambos servidores de un mismo Dueño, sin ninguna separación ni en carne ni en espíritu. Son ciertamente dos en una sola carne; donde hay una sola carne, hay un solo espíritu”. Tertuliano, Ad uxorem, II, VIII: CCL 1, p.393

lunes, 23 de agosto de 2010

Estar casado, tener pareja estable, mitiga el estrés...


Para que luego digan: resulta que estar casado o tener una pareja estable reduce la producción de cortisol, conocida como la hormona del estrés, según los resultados de un estudio realizado por las universidades estadounidenses de Chicago y Northwestern entre más de 500 estudiantes de máster y publicada en la revista Stress.

Resultan reveladoras las declaraciones del director del estudio, el profesor Dario Mestripieri:
"Puede que el matrimonio por sí mismo sea estresante, pero parece ser que también hace más fácil enfrentarse a las situaciones estresantes de la vida diaria". De hecho, "hemos demostrado que la estabilidad en la pareja reduce el efecto del cortisol como respuesta al estrés psicológico".
Del medio millar de estudiantes escogidos de la Escuela de Negocios de Chicago, en torno al 40 por ciento de los hombres y el 53 por ciento de las mujeres estaban casados o en relaciones estables y la edad media fue de 29 años para los 348 hombres y de 27 años para las 153 mujeres estudiadas.

Durante el estudio, los sujetos participaron en un test que medía sus capacidades económicas, entregando muestras de saliva antes y después del juego para medir sus niveles de hormonas. Para hacer más "estresante" la prueba, a cada estudiante se le dijo que este test "tendría un impacto muy importante en su futuro profesional", explican los autores.

De este modo, los investigadores estadounidenses comprobaron que los niveles de cortisol estaban elevados en toda la muestra tras realizar el test, aunque las mujeres presentaron incrementos más altos que los hombres. El experimento además hizo descender la testosterona en los hombres, aunque no en las mujeres.

No obstante, lo que más sorprendió a los científicos fue que, con independencia del sexo, las personas "solteras" presentaron incrementos todavía más altos que la media. Por contra, los solteros varones mostraron mayores niveles basales de testosterona que sus compañeros casados.

lunes, 16 de agosto de 2010

"Dios tiene un lugar para nosotros para siempre" BXVI

Aunque la noticia de Zenit, indica de subtítulo en negrita: El Papa recuerda que el cielo no es un lugar físico , en las palabras de BXVI no se encuentra dicha frase, sí en cambio:

“Dios es tan grande que tiene también sitio para nosotros”, en “cuerpo y alma”, afirmó el Papa, explicando el significado de la fiesta de la Asunción y profundizando en el sentido de esta fiesta.

María, explicó el Papa, “se inserta hasta tal punto en el Misterio de Cristo que es partícipe de la Resurrección de su Hijo con toda ella misma ya al final de su vida terrena; vive lo que nosotros esperamos al final de los tiempos”.

“Todos nosotros hoy somos bien conscientes de que con el término 'cielo' no nos referimos a un lugar cualquiera del universo, a una estrella o a algo parecido”, sino que “nos referimos a algo mucho más grande y difícil de definir con nuestros limitados conceptos humanos”.
“Con este término “cielo” queremos afirmar que Dios, el Dios que se ha hecho cercano a nosotros no nos abandona ni siquiera en la muerte y más allá de ella, sino que tiene un lugar para nosotros y nos da la eternidad; queremos afirmar que en Dios hay un lugar para nosotros”, explicó el Papa a los presentes.

Esta realidad encuentra un pálido reflejo en la memoria que las personas guardan de sus seres queridos: “podríamos decir que en ellos sigue viviendo una parte de esa persona, pero es como una sombra, porque también esta supervivencia en el corazón de los propios seres queridos está destinada a terminar”.

“Dios en cambio no pasa nunca y todos nosotros existimos por razón de Su amor. Existimos porque Él nos ama, porque Él nos ha pensado y nos ha llamado a la vida. Existimos en los pensamientos y en el amor de Dios”.

“Es su Amor que vence la muerte y nos da la eternidad, y es este amor lo que llamamos 'cielo': Dios es tan grande que tiene también sitio para nosotros”, añadió.

Pero además, aclaró, no sólo el alma está destinada a la eternidad, sino también el cuerpo: “cada uno de nosotros no seguirá existiendo sólo una parte que nos viene, por así decirlo, arrancada, mientras las demás se arruinan”.

Dios “conoce y ama a todo el hombre, lo que somos. Y Dios acoge en su eternidad lo que ahora, en nuestra vida, hecha de sufrimiento y amor, de esperanza, de alegría y de tristeza, crece y llega a ser. Todo el hombre, toda su vida es tomada por Dios y, purificada en Él, recibe la eternidad”.

Por tanto, afirmó, el Cristianismo “no anuncia solo una cierta salvación del alma en un impreciso más allá, en el que todo lo que en este mundo nos fue precioso y querido sería borrado, sino que promete la vida eterna, “la vida del mundo futuro”: nada de lo que es precioso y querido se arruinará, sino que encontrará plenitud en Dios”.

“Oremos al Señor para que nos haga comprender cuán preciosa es a Sus ojos toda nuestra vida”, concluyó el Papa.


Pues eso, hagamos lo que nos exhorta el Papa: oremos para comprender; yo lo haré.

viernes, 23 de julio de 2010

Indispensable


De cómo cayó en mis manos se puede considerar una casualidad, pero el caso es que tras su lectura, el libro: Padres fuertes, hijos felices; se encuentra en uno de los lugares preferentes en mi estantería.

Y no es para menos, porque este libro de la pediatra americana Meg Meeker editado por Ciudadela; engancha desde el primer momento y garantiza su consulta en el futuro.

Con un tono cercano, claro y directo, esta popular oradora en Estados Unidos proporciona una guía a todos los padres de hijas de todas las edades; y es que como dice Meg: "cada día es un reto" y "ser padre no es una tarea sencilla, usted tendrá que enfrentarse a muchos obstáculos, y la mayoría procedentes de la sociedad en la que su hija a nacido, no de la familia".

El libro ofrece una guía extensa y amplia del amplio abanico con el que nuestras hijas se encuentran hoy en día; que la autora plantea con una premisa clara:

"su hija necesita encontrar en usted una guía, tanto si se trata de saber
cúal ha de ser el instrumento musical o el deporte que va a escoger, el colegio
que ha de asistir, o qué hacer ante el sexo, el alcohol o las drogas. Si ella se
siente cerca de usted, es mucho más probable que tome buenas decisiones. Si
sucede lo contrario puede apostar a que se producirán notables errores"

Porque tendemos a pensar que la educación de las hijas pasa unida a sus madres, la doctora Meeker rompe los roles establecidos y revela de manera esclarecedora que la figura del padre es sin duda definitiva para las hijas... ¿no tendrá que ver ésto con los resultados que estamos viendo en nuestra sociedad?

Los 10 secretos que todo padre debería conocer son:

- Usted es el hombre más importante de su vida.

- Ella necesita un héroe.

- Usted es su primer amor.

- Enséñele humildad.

- Protéjala y defíéndala.

- Pragmatismo y firmeza.

- Sea usted el hombre que quisiera para marido de su hija.

- Enséñela a conocer a Dios.

- Enséñela a luchar.

- Unido a ella.