lunes, 31 de mayo de 2010

San Juan Crisóstomo


Traigo esta frase aquí que he leído hoy y que quizás esté encaminada a presidir este blog... Es de S. Juan Crisóstomo y con ella aconsejaba a los jóvenes esposos a tomarse su vida así:


"te he tomado en mis brazos, te amo y te prefiero a mi vida. Porque la vida presente no es nada, mi deseo más ardiente es pasarla contigo de tal manera que estemos seguros de no estar separados en la vida que nos está reservada. . . pongo tu amor por encima de todo, y nada me será más penoso que no tener los mismos pensamientos que tú tienes" (hom. in Eph. 20, 8).

jueves, 27 de mayo de 2010

Superando medias...

Terriblemente conocida es la estadística de que la media de personas que componen los hogares eurpeos es de 2,4 personas. Para los matrimonios, y más para los que son cristianos; esta cifra nos debe dejar perplejos, porque se "para" en 2/5 partes de niño por cada pareja...
Con este ambiente, cabe leer este artículo de Steve Mosher, un experto en demografía y Presidente del Population Research Institute, en el que da a los creyentes diez razones para tener otro hijo.
Antes o después de leerlas cabe preguntar: ¿de verdad los creyentes necesitamos
razones para tener otro hijo?

1.-"tener otro hijo, permite unirse a Dios en la creación de un alma inmortal".
2.-"un nuevo hijo trae alegría a la vida".
3.-"un nuevo hijo permite crecer en santidad y virtud".
4.-"tener un hijo ayuda a terminar el aborto".
5.-"tener otro hijo da un hermano a los hijos que ya tiene la pareja".
6.-"los hijos permiten que cuando uno llega a la ancianidad no esté solo".
7.-"los hijos son el recurso más grande".
8.-"un hijo ayuda a la economía".
9.-"un hijo más ayuda a enfrentar la despoblación global".
10.-"tener un hijo ayuda a poblar el cielo".

Se admiten comentarios pues muchas son puntualizables; aunque para mí , la última y la primera son demoledoras...

miércoles, 2 de diciembre de 2009

También el Padre Loring


He tenido la suerte de participar en el XI Congreso de Católicos en la Vida Pública organizado por la Universidad San Pablo CEU. Y entre los numerosos participantes se encontraba el Padre Jorge Loring, S.I.

No puedo dejar de indicar aquí que no he podido aguantarme hasta preguntarle por la cuestión planteada en este blog y la respuesta no pudo ser tan característicamente suya:


"¡EVIDENTE!"

Evidente que en el Cielo nos encontraremos con las personas queridas y amadas; puesto que gracias a ellas hemos sabido amar al Amor verdadero! Cómo Dios no va a querer lo bueno y maravilloso que nos ha permitido estar con él!!

martes, 10 de noviembre de 2009

En el cielo...

Además de la felicidad esencial que procura a los bienaventurados
la visión beatifica, ¿no hay para ellos una felicidad accidental?
Sí: hay una felicidad accidental, y gozos que provienen de la contemplación de la sacratísima humanidad de Nuestro Señor Jesucristo, de la vista de la Santísima Virgen, de las relaciones incesantes que tienen entre sí y con los ángeles. Se conocen, se aman, viven en las mismas dulces relaciones de fraternidad. Cada uno participa de la dicha de todos y todos de la de cada uno. Reinan con Cristo sobre toda la creación visible.

¿Se reconocerán los bienaventurados en el cielo?
Es creencia de los doctores y santos que los afectos legítimos de la tierra reviven en el cielo, y que los que se han conocido y amado en esta vida, tienen la dicha de reconocerse y amarse en la otra.

Del compendio doctrinal de la web del Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote.

martes, 3 de noviembre de 2009

Sobre el estado de los cuerpos resucitados


Son numerosos los artículos que se pueden encontrar sobre el Cielo, por su interés reproducimos lo que la página web del Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote detalla en su apartado sobre Doctrina del Cielo y más en concreto sobre el Estado de los Cuerpos en la Resurreción.

Se presenta a modo de pregunta-respuesta, lo que hace más sencillo su entendimiento y lectura, recomendamos su lectura completa:


¿En qué estado resucitará Dios a los cuerpos? Es de suponer que los resucitará en el estado de integridad y completo crecimiento en que fueron creados Adán y Eva.
¿En qué consistirá este estado de integridad y completo crecimiento? 1° En que los cuerpos resucitados carecerán de todo defecto físico, y tendrán completos todos sus miembros y órganos; 2° en que, según la general opinión de los doctores, tendrán el crecimiento propio de la edad viril.
¿Serán todos los cuerpos iguales? No: conservarán las diferencias individuales que llevan todas las obras divinas.
¿Estarán los cuerpos sujetos a las funciones de la vida vegetativa? No: en esto se parecerán a los puros espíritus. “Después de la resurrección, los hombres... serán como los ángeles de Dios en el cielo” (Mat., XXII, 30).
¿En qué se diferenciarán los cuerpos de los justos y los de los réprobos? El alma, transfigurada por la gloria celestial, comunicará a los cuerpos de los justos cualidades que no tendrán los de los réprobos. “Todos a la verdad resucitaremos, mas no todos seremos mudados” (I Cor., XV, 51).
¿Qué nos enseña el apóstol San Pablo tocante a este cambio? Después de comparar el cuerpo del justo a la simiente que arrojada en la tierra no germina si primero no se pudre y muere, dice: “Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. Es sembrado en vileza, resucitará en gloria. Es sembrado en flaqueza, resucitará en vigor. Es sembrado cuerpo ani­mal, resucitará cuerpo espiritual” (I Cor., XV, 42-44). Es muy conveniente que nuestra carne, purificada y consagrada por los sacramentos, alimentada con el cuerpo y la sangre de Jesucristo, hecha templo del Espíritu Santo, sea glorificada un día, y no se quede para siempre sumida en el polvo y abyección del sepulcro.
¿Cuáles serán las dotes de los cuerpos gloriosos? Las dotes de los cuerpos gloriosos serán impasibilidad, claridad, agilidad y sutileza.
¿Qué es la impasibilidad? Es la cualidad sobrenatural que hace al cuerpo inaccesible a los padecimientos y a la muerte.
¿Quiere esto decir que los cuerpos glorificados son más insensibles? No, pues los sentidos, afinados y perfeccionados, disfrutarán de los más puros goces que puede ofrecer la naturaleza, también transfigurada,
¿Qué es la claridad? Es la cualidad sobrenatural que comunica al cuerpo una luz resplandeciente. El cuerpo brillará con la claridad que le comunique el alma, así como el alma bienaventurada brilla con la claridad que recibe de Dios. “Los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre” (Mat., XIII, 42).
¿Qué es la agilidad? Es la cualidad sobrenatural que hace al cuerpo tan rápido como el pensamiento.
¿Qué es la sutileza? Es la cualidad sobrenatural en cuya virtud el cuerpo puede atravesar la materia sin dividirla, como la luz atraviesa un cristal.
¿Por qué se dice que estas cualidades son sobrenaturales? Porque en el cuerpo glorioso, estas cualidades emanan del alma transformada por la visión beatífica.
¿Cuál será el tipo de los cuerpos gloriosos? El cuerpo de Jesucristo, “que transformará nuestro vil cuerpo, y lo hará conforme al suyo glorioso, con la misma virtud con que puede sujetar a su imperio todas las cosas” (Filip., III, 21).
¿No tienen algunos bienaventurados, además de estas cualidades esenciales, a todos comunes, cierto grado de gloria particular? Sí: la aureola.
¿Qué es la aureola? La aureola es el gozo accidental en virtud de una victo­ria insigne, redunda del alma sobre el cuerpo del bienaventurado comunicándole su resplandor particular.
¿Cuántas clases de aureolas hay? Tres, correspondientes a otras tres insignes victorias sobre los enemigos de la salvación. Son las siguientes: 1ª la de los mártires, que han triunfado del mundo; 2ª la de los vírgenes, que han triunfado de la carne; 3ª la de los doctores que han triunfado del demonio, disipando las tinieblas del error.
¿Cómo serán los cuerpos de los réprobos? Serán inmortales como los de los bienaventurados, pero no tendrán las cualidades gloriosas.
¿Por qué estarán privados de las cualidades gloriosas? Porque sus almas, malditas por Dios, y de Él separadas, necesariamente han de hacer miserables los cuerpos que les están unidos.
¿Qué tendrán en vez de la impasibilidad? Estarán siempre padeciendo tormentos indecibles.
¿Y en vez de la claridad? Espesísimas y eternas tinieblas.
¿Y en vez de la agilidad? La dificultad que para moverse experimenta el prisionero cargado de pesadas cadenas, o el paralítico totalmente
privado de movimiento.
¿Y en vez de la sutileza? La tosquedad propia de la más grosera materia.

martes, 22 de septiembre de 2009

1400 descendientes y contando...


La verdad es que la descendencia es el mejor seguro para la felicidad y la ancianidad...

Pero ojo, no sólo es ideosincrasia judía, es ideosincrasia natural...

Todavía, pese al materialismo reinante, hay gente que es muy generosa en aceptar semejante regalo y en seguir el ejemplo de sus padres... porque realmente conocen y han vivido lo que es más importante y la bendición que eso supone.

Noticia de Periodista Digital:


Fallece a los 99 años rodeada de hijos, nietos y bisnietos
1.400 descendientes y contando...
Educó a sus hijos en la idiosincrasia judía
"Sed fecundos y multiplicaos" es el mandamiento que ha guiado a la familia Krishevsky en su vida. Una regla del judaísmo con la que Rachel Krishevsky educó a sus hijos haciéndoles ver la alegría de tener niños.
¡Y vaya si los educó bien!
- Rachel se casó a los 19 años y tuvo 11 hijos, siete niños y cuatro niñas.
- Estos a su vez se reprodujeron y tuvieron, entre todos, 150 hijos.
- Y estos últimos se han multiplicado llegando los 1.000 nacimientos entre todos.
En el funeral del pasado domingo, la familia judía afirmó que la descendencia de Rachel podría llegar a los 1.400 nietos, bisnietos y bis-bisnietos.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Informe sobre la Familia en Europa 2008




El Instituto de Política Familiar (IPF) ha publicado los resultados del informe anual correspondiente al 2008 en el que analizan los diferentes aspectos relacionados con la familia en Europa en torno a la Población, la Natalidad, los Matrimonios, los Hogares y las Políticas Familiares en el entorno europeo. Así como una serie de propuestas necesarias que aporta el citado Instituto.
De muy recomendable lectura, el informe está disponible en PDF en la página web del IPF.
Entre otros datos se señala por ejemplo:
- A pesar del aumento de población en 36 millones de personas entre 1980 y 2006; la nupcialidad ha caído un 25%: se ha perdido 1 de cada 4 matrimonios que se celebraba en 1980.
- Además las rupturas matrimoniales han crecido (más de 360.000 desde 1980) por lo que se rompen más de un millón de matrimonios al año (uno cada 30 segundos). La tasa de rupturas matrimoniales en España es de las mayores de Europa, por cada 2 matrimonios se rompe 1...




España ha sido con muchísimo, el país de Europa donde más han crecido las rupturas matrimoniales, creciendo en 10 años un 290%.


- La media de edad para casarse sigue creciendo: 5 años más de edad en los últimos 25 años; situándose ahora en 31 años para los varones y 29 para las mujeres.
- Un niño de cada tres nace fuera del matrimonio. Teniendo en cuenta además que en países como Estonia, Suecia, Bulgaria o Francia nacen más niños fuera que dentro del matrimonio...
- Además los hogares están cada vez más vacíos, con una media de 2,4 personas por hogar... y teniendo en cuenta que 1 de cada 4 hogares en Europa es unipersonal y 2 de cada 3 hogares no tienen ningún niño...
- En cuanto a las políticas europeas, aunque hay una gran "sensibilidad" en la legislación por la importancia de la familia, sólo se destina el 2,1% del PIB (a gastos sociales se destina el 28%: de cada 13€ para políticas sociales, 1 se dedica a la Familia) y la mitad de los países (entre los que se encuentra España) no le dan prioridad pólítica y no tienen un Ministerio de Familia.
- Acerca de los permisos por nacimiento, el informe también indica que la media europea está en 23 semanas, mientras que en España, con extensiones y prórrogas no llega ni a 20...

Con estas perspectivas: ¿qué será de la Familia y de los Estados en Europa en los próximos años?. Ciertamente el futuro no es nada halagüeño, especialmente con la poca disposición de los Gobiernos y de los Partidos a ser más concretos y eficaces en este tema.


Es labor, necesidad, derecho y obligación nuestra sopesar, valorar e incidir en la sociedad (y en nuestros gobernantes) ante esta situación; ya que el mantenimiento de la Familia es esencial para el mantenimiento de los Estados y su correcto desarrollo...


¡Esta crisis también es una crisis de la familia!